Flor de sal cosechada a mano en las eras de cristalización de Colima, presentada en frasco de cristal de 200 g para conservar su textura y pureza intactas.
- Cosecha manual con cedazo de malla fina, siguiendo el método tradicional artesanal.
- Reposo de un año tras la recolección para pérdida natural de humedad.
- Baja en sodio: 30% menos que la sal común, rica en calcio, hierro y magnesio.
- Frasco de cristal que protege la sal de la humedad y facilita su uso en cocina.
- Aporta minerales naturales del mar sin procesamiento industrial.
- Su menor contenido de sodio la hace una opción más equilibrada para sazonar.
- El envase de cristal conserva la textura delicada de la flor de sal por más tiempo.
- Mayor rendimiento en presentación de 200 g, ideal para uso frecuente en casa.
Perfecta para terminar platillos al momento de servir, sazonar carnes y pescados, o tenerla siempre a la mano en la cocina gracias a su frasco práctico.
Producto Sal real de Colima. El tesoro blanco del pacífico en tu cocina.